Galicia de Pesca: La magia del chivo se hizo con un buen robalo … una jornada de pesca para recordar

Siempre que planifico las salidas de pesca prevalece la idea de estar al amanecer en el pedrero, estar de noche y pillar ese momento mágico de las primeras sombras … ayer fue una situación ideal, ya que el mar dejaba acercarse en alguna zona, pero no hubo respuesta alguna pese a la espuma y la hora de la marea, coincidente con las 8:45 h de la mañana …, así que la planificación para hoy después de varios intentos fallidos, fue diferente … prima la hora de la marea que para el sitio concreto al que voy, creo es fundamental por los resultados que se me dieron en otras ocasiones.
Así que hoy salgo de casa ya con luz, a las 9:15 h … sin prisa … la pleamar era a las 9:50 h … y para donde voy siempre creo que la mejor hora es cuando lleva bajando aproximadamente 1 h … minnows (con lo que más disfruto pescando), vinilos y en el último momento, un chivo de 70 gr… por si acaso.
Vaya … para mi gusto demasiada altura de ola y rompe muy lejos … un poco pasado de fuerza y corrientes a pleamar … unos pocos lances con el Shimano Assasin … y cambio a vinilos … cabezas de 45 gr y 35 gr … varios tamaños y colores … varios tipos de recogidas … ni señal de toque en ellos.
Hacia las 10:30 h ante la duda de si marchar o continuar … observé que en ocasiones y en unas zonas alternándose con otras, se producía en el mar unas paradas o quedadas de oleaje que lo dejaban blanco y azul cielo … parecía que estaba hirviendo … se quedaba llano pero espumoso producto de las olas que acababan de romper … y me digo, es momento chivo … así que comienzo a hacer los primeros lances a esa hora … no podía recoger muy rápido porque me parecía que iba demasiado a superficie con la corriente que allí había … así, que decido recoger más despacio … a veces casi parado para dejarlo bajar … en uno de estos lances y a las 10:45 h sentí un tirón duro, seco … a unos 40 m … levanté la puntera de la caña, una Sakura Golden Bay de 3.30 m, y con un leve tirón ya noté la fuerza de lo que había al otro extremo … el sonido del trenzado saliendo de la bobina sonaba a sinfonía … qué manera de sacar hilo … al poco probé a apretar un poco más el freno del Sáltiga 4000H y ahí se detuvo … ese era mi momento, no podía dejar sin tensión la línea en ningún momento, así que a partir de aquí tenía que recoger y tratar de acercarla, pero sin pausa, ya que había mucha ola, a veces cruzada delante de mí y podía llevármela a donde no quería. Creo que se cansó pensé … podía recoger perfectamente, la caña totalmente arqueada pero de repente … creí que se había soltado … empecé a recoger mucho más deprisa hasta que volví a notar la presión y el peso … estaba nadando a toda velocidad hacia mí … y con ayuda de las olas en el último momento pude llevarla hacia un canal al abrigo … bufff … ahí le vi la cabeza por primera vez … la boca totalmente abierta … ese lomo negro entre la espuma blanca es un espectáculo inolvidable y digno de compartir … lo siguiente fue acercarla ya casi varada a una piedra lisa con la ayuda del final de una ola pequeña y bajar a por ella … cuando la cogí no podía creérmelo … el peso se me multiplicaba en la cabeza, no me salían los números … finalmente, ya en casa … 7 Kg de un magnífico ejemplar me hicieron pensar de nuevo en lo bonita que es esta afición que todos compartimos.


Un saludo y como siempre ¡Hasta la próxima salitrada!
Juan C. Lorenzo

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